No sé quién eres exactamente, ni como fue exactamente como nos conocimos…pero si tengo claro todo lo que siento por ti. Llegaste a mi vida en el momento donde pensé que no había escapatoria, y aunque me cueste admitirlo la llenaste de alegría, quizás sean solo unos meses o suene como una adolescente con su primer novio, pero me has hecho sentir cosas que nunca había sentido. Quizás no sea mutuo, quizás no me quieres de la forma en la que yo lo hago, quizás esto no dure para siempre…no te mentiré, eso se volvió en uno de mis miedos aparté de que encuentres a alguien mejor, pero el ser humano se a adaptado para vivir con el miedo. Sin embargo gracias por todo, por cada sonrisa, cada broma pesada que termina en un “Te quiero” , gracias por hacerme crecer como persona y finalmente gracias por estar ahí en cada momento de crisis, cada momento en el que caigo.
Te quiero un montón y no importa sin son uno, cuatro o seis meses, te seguiré queriendo como la primera vez…

